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La obra de Roïç de Corella comprende un gran número de géneros. Escribió
verso y prosa, escribió originales y realizó traducciones al valenciano,
escribió obras profanas y religiosas.
Su poesía está inmersa en las corrientes de la lírica románica medieval, aunque
recoge la técnica de Ausiàs March del decasílabo y la aproxima aún mas a la
musicalidad italiana. En la prosa continuó la tradición humanística que desde el
siglo XIV inspiraba a los grandes autores de la antigüedad grecolatina.
Fue el primero de los autores valencianos que sintió la literatura como una
liberación personal.
Basándose en un minucioso estudio fraseológico y en las circunstancias que
envolvieron a los autores, algunos estudios recientes, como el de Josep Guía en
1996, barajan la posible intervención de Roïç de Corella en el Tirant lo Blanc
de Joanot Martorell, descartando la de Martí Joan Galba.
Su trabajo de traducción consiste en la traducción del libro de los Salmos al
valenciano a partir de la Vulgata de San Jerónimo y que fue editado en Venecia
por Johan Herttezog el 30 de abril de 1.490, y conocido como Psalteri.
Su obra Psalteri es una
traducción del Salteri o Salms de la Vulgata, que la iglesia viene utilizando a
través de los siglos para la liturgia de la misa, breviario y sacramentos, así
como también para el uso de todos los estudios y documentos, y sancionado
oficialmente por el Concilio de Trento. Su versión es muy fiel al texto
original, manteniendo una gran dignidad y elegancia en el transcurso de los 150
salmos.
De este original veneciano sólo se conoce un ejemplar que se encuentra en la
Biblioteca Nacional de Madrid, con la referencia 1.462. Otro de los ejemplares
que se conservaba en el archivo de la Catedral de Valencia fue destruido durante
la invasión de las tropas napoleónicas en 1.812.
Recientemente el ayuntamiento de Gandia adquirió un ejemplar a través del
Archivo Histórico de la Biblioteca Central que se encuentra en la biblioteca de
los Clásicos y de los Borja del Archivo Histórico de la ciudad de Gandia.
También sabemos por una carta de Fernando el Católico dirigida a Diego Torres,
Baile general del Reino de València, pidiéndole la Vita Christi de Ludolf de
Sajonia, traducida del latín al valenciano por Roïç de Corella.
A pesar de gozar de gran éxito en su época, (Jaume Gaçull dijo: "Saber llegir
és un gran bé sols per llegir les poesies de Corella"), su obra resulta,
para el lector actual, de un estilo excesivamente prolijo, en el que se altera
un tanto excesivamente el orden de las palabras, lo cual llega a menudo a hacer
difícilmente inteligible lo que dice.
Su obra se ha considerado muchas veces como el colofón del
esplendor de la literatura del Siglo de Oro Valenciano.
La balada de la garsa i l'esmerla
Ab los peus verds, los ulls e celles negres,
penatge blanc, he vista una garsa,
sola, sens par, de les altres esparsa,
que del mirar mos ulls resten alegres;
i, al seu costat, estava una esmerla,
ab un tal gest, les plomes i lo llustre,
que no és al món poeta tan il·lustre,
que pogués dir les llaors de tal perla;
i, ab dolça veu, per art ben acordada,
cant e tenor, cantaven tal balada:
"Del mal que pas no puc guarir,
si no em mirau
ab los ulls tals, que puga dir
que ja no us plau
que io per vós haja a morir.
Si muir per vós, llavors creureu
l'amor que us port,
e no es pot fer que no ploreu
la trista mort
d'aquell que ara no voleu;
que el mal que pas no em pot jaquir,
si no girau
los vostres ulls, que em vullen dir
que ja no us plau
que io per vós haja a morir".
Si en lo mal temps
Si en lo mal temps la serena bé canta,
io dec cantar, puix dolor me turmenta
en tant extrem, que ma pensa és contenta
de presta mort; de tot l'altre s'espanta.
Mas, si voleu que davall vostra manta
muira prop vós, hauran fi mes dolors:
seré l'ocell que en llit ple de odors
mor, ja content de sa vida ser tanta.
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