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Biografía
Hijo de Juan Antonio Benlliure
Tomás y de Ángela Gil, nació en el Grao de València el ocho de septiembre de
1862, murió en Madrid el nueve de noviembre de 1947. Tuvo tres hermanos, José,
Blas y Juan Antonio, que fueron todos ellos pintores, y una hermana, María.
Se formó en Valencia y Madrid. Su padre, pintor decorador y maestro de pintores
en su academia, en la Calle Alta, fue su primer maestro.
Víctima de mudez, no empezó a hablar hasta la edad de ocho años. Desde muy niño
mostró sus excepcionales disposiciones artísticas. A los nueve años expuso su
primer modelado de barro en la Nacional. Recibió su primera formación artística
durante su infancia de las manos de su hermano José, y bajo la tutela del
escultor Gilabert.
Durante la juventud cultivó con predilección los temas taurinos, de los que ha
dejado realizaciones admirables. Su dedicación principal, sin embargo, era
entonces la pintura, que siguió cultivando en París al lado de su maestro
Domingo Marqués quien tiene gran influencia en su escultura, ya que a partir de
entonces, Benlliure, se preocupará por conseguir efectos pictóricos en sus
obras.
Sin embargo pronto, cuando contaba con nueve años, su familia y él abandonaron
València y se instalaron en Madrid. Allí pudo continuar su formación, ya
centrada en la escultura, en diversos talleres. Con sólo catorce años presentó
una obra realizada en cera, “La cogida de un picador”, en la exposición nacional
de bellas artes, y aunque no consiguió ningún galardón, su trabajo llamó la
atención y desde entonces no le faltaron los encargos y pudo completar su
formación en Roma, en París y en la propia Academia de Bellas Artes de San
Fernando.
En 1879 fue a Roma atraído por Miguel Ángel y en 1887 se instaló definitivamente
en Madrid.
En Madrid, participará en las Exposiciones Nacionales de Bellas Artes
consiguiendo gran renombre. También contó con el apoyo de la crítica, lo que le
llevó a ser uno de los artistas más influyentes de su época.
Benlliure liberó a la escultura española de los aspectos idealistas que
perduraban desde el Romanticismo. Su obra se caracteriza por un sentido
narrativo, minucioso y realista. Y esa minuciosidad realista, es lo que le
conduce a un excesivo y pictórico detallismo. Se preocupó, además, por captar el
movimiento, el aspecto transitorio y dinámico de la vida.
Desde muy temprano se interesó por los temas populares, como las bailadoras, los
toreros, los picadores o el mundo gitano. Algunos ejemplos son El accidente, Las
víctimas de la fiesta o Coleo.
Preferentemente se dedicó al retrato y a los monumentos conmemorativos. Su
primera medalla la consiguió en 1887 con la imagen del pintor Ribera.
En 1887 obtuvo la primera medalla en la exposición nacional de Bellas Artes, lo
que hizo que el número de encargos que recibía se multiplicase y a partir de
esta fecha (y hasta 1936), Benlliure hubo de trabajar intensamente para poder
satisfacer a sus numerosos clientes tanto en España como en diferentes países
latinoamericanos.
Desde 1892 colaboró con la revista "Blanco y Negro" como ilustrador. En 1901 fue
elegido miembro de número de Academia de Bellas Artes de San Fernando. En 1902
fue nombrado director de la Academia de España en Roma y entre 1917 y 1931 tuvo
el cargo de director general de Bellas Artes.
Al estallar la guerra civil española (1936-1939) Mariano Benlliure abandonó el
país y vivió algunas temporadas en Francia y otras en Portugal pero al acabar la
contienda regresó a España y, aunque continuó trabajando como retratista,
incorporó a su repertorio temático la imaginería religiosa. Entre sus obras
destacan el monumento a Velázquez (en la fachada del museo del Prado), el busto
de Goya, y algunos pasos de Semana Santa como la “Entrada en Jerusalén” de
Crevillente, que fue su última obra.
Cultivó además la imaginería religiosa. Poseía ilustres condecoraciones
extranjeras, como la de la Legión de Honor, de Francia, y la medalla especial
del emperador Francisco José |