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Biografía
Juan de Juanes es el nombre
artístico con el que firmó Vicente Juan Maçip, hijo del pintor Vicente Maçip
(Valencia, 1475-1550), del que se sabe muy poco, pero que se muestra en sus
obras como un pintor italianizante de considerable nivel técnico y artístico, y
del que fue discípulo y colaborador.
Nace en La Font de la Figuera, en el año 1.523, concretamente, en el nº 14 de la
calle Pallisses, como consta en la placa de su fachada y que conmemora el IV
centenario de su muerte. Fue el creador de la iconografía religiosa del
Renacimiento español.
Adoptó los modos italianizantes que su padre apenas había comenzado a conocer;
le cautivaron en especial el sfumato de Leonardo, que consiste en una suave
difuminación de las sombras y los contornos del rostro, y la gracia de Rafael,
que supo asimilar perfectamente en sus lienzos religiosos, de los cuales
destacamos sin la menor duda la
Última Cena, basada a partes iguales en los
esquemas compositivos de Leonardo y el dibujo de Rafael.
Juanes colaboró con su padre, Vicente, durante sus años de formación y madurez.
Su estilo fue muy similar, aunque el del hijo resulta mucho más blando y
amanerado por la influencia del primer Manierismo, que el padre no llegó a
asimilar en su pintura. Fue uno de los que más rápidamente adaptaron al
Renacimiento español las características del Cinquecento.
Continua en el Barrio del Carmen de la ciudad de Valencia una escuela-taller
creada por su padre, donde pinta y enseña el arte de la pintura.
Tuvo un hijo, Vicente, y dos hijas, Dorotea y Margarita, que continuaron todos
ellos la tradición del taller, siendo excelentes pintores.
Sobre una base todavía marcada por reminiscencias cuatrocentistas y con ecos de
Pablo de San Leocadio, fue asimilando la influencia del Renacimiento italiano.
Primero, la que tenía al alcance de la mano, en la misma Valencia: la de los
Hernandos, que le aportaron rasgos y soluciones leonardescas y donde dejaría su
huella plástica en las iglesias de San Martín, San Nicolás, la Compañía, el
Museo del Patriarca y el de Bellas Artes.
Más tarde, entre 1.550 y 1.560, viaja a Italia, para aprender sobre la obra de
los maestros renacentistas Leonardo Da Vinci y Rafael, y allí, conocido con el
nombre de Ioanis Ispanus, alcanza gran fama.
Discípulos directos del pintor fueron sus hijos Vicente-Juan, Dorotea y
Margarita, el padre Nicolás Borrás y los dos hermanos Lloréns, aunque su
mentalidad y estilo se prolongaron en el arte valenciano durante muchos años.
Su pintura es básicamente religiosa y expresa mejor que cualquier otra, el
ambiente cultural y devoto de la Valencia de su tiempo, de ahí la adecuación de
sus imágenes piadosas con la sensibilidad popular, largo tiempo mantenida, y la
capacidad de crear arquetipos como la Purísima de la Compañía, el Salvador, la
Cena, etc.
En su estilo hay que destacar la existencia de una aguda sensibilidad que tiende
a la espiritualización y al esteticismo, su devota serenidad y la tendencia al
embellecimiento de su ideal contemplativo. A menudo resulta superficialmente
conmovedor, pero en otras ocasiones funde belleza, majestad y emotividad,
particularmente en sus series de Ecce Homo.
El Retablo Mayor de la Iglesia Parroquial Natividad de Nuestra Señora, en La Font de la Figuera, es obra de Joan de Joanes, en torno a 1.547-1.549,
cumpliendo con el encargo que le hizo la noble dama Doña Brianda Maza de Linaza
y Carroz de Arborea, señora de la villa.
Juan de Juanes muere de pulmonía el 21 de diciembre de 1.579, mientras pintaba
el Retablo del
Altar Mayor de la iglesia de Bocairent y sus restos reposan en la
Capilla de los Reyes del Convento de Santo Domingo (Valencia), en concreto, en
la cripta de los marqueses de Zenete.
Sus hijas, Dorotea y Margarita, que colaboraron con él en el retablo, siguieron
viviendo en Bocairent, terminando entre ambas la labor de su padre a la
perfección.
De ellas se sabe muy poco, y se les atribuye en solitario el retablo de las
Almas, de la capilla donde estuvo enterrado su padre. Su estancia en Bocairent
está documentada y consta sus respectivas fechas de defunción en la población,
donde se quedaron al fallecer su padre.
Dedicaba casi todo su tiempo a la iconografía religiosa, por lo cual
algunos lo han llegado a llamar el "segundo Rafael". |