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Biografía
JOAQUIN RODRIGO VIDRE
(1901-1999)
Marqués de los Jardines de Aranjuez
Músico y compositor nacido en la localidad valenciana de Sagunto, el día 22 de
noviembre de 1901. Era el menor de diez hermanos. Hijo de un terrateniente y
comerciante de Almenara (Castellón), Vicente Rodrigo Peirats, y su segunda
esposa, Juana Ribelles.
En el año 1905, con motivo
de una epidemia de difteria, perdió gran parte de la vista, sólo podía percibir
la luz y algunos colores. Al año siguiente su familia se trasladó a Valencia y
el pequeño Joaquín ingresó en un colegio para niños ciegos. Muy pronto destacó
por su interés por la música y la literatura.
El interés por la literatura que siempre mostró Rodrigo se debe en gran parte a
un amigo de aquellos años, Rafael Ibáñez, encargado por la familia para instruir
al joven, y que más tarde fue también compañero, secretario y copista: "Rafael
me prestaba los ojos que yo no tenía", decía a menudo el compositor.
En 1915, comenzó su formación musical y recibió clases de armonía y composición
de Francisco Antich, Enrique Gomá y Eduardo López Chavarri y de piano con Ramón
Ribes, por esta época se matriculó en el Conservatorio de Valencia, dirigido
entonces por Amancio Amorós.
En 1923, escribió sus primeras composiciones “ La Enamorada junto al surtidor”
y ”Pequeña ronda”, que se estrenaron en 1924. En 1925 se estrenó por la
Orquesta Sinfónica de Valencia su obra “Juglares”,
En 1927, a su llegada a París, Rodrigo y Rafael Ibañez, su amigo y secretario,
se alojaron en casa del pintor valenciano Francisco Povo, quien les presentó a
numerosos artistas, músicos y editores. En la clase de Paul Dukas, en la que
Joaquín Rodrigo estudió durante cinco años, también se encontraban el compositor
mejicano Manuel Ponce, y el director de orquesta vasco Jesús Arámbarri, quien
más tarde sería un gran intérprete de las obras de Rodrigo.
Se llegó a convertir en el alumno predilecto de Paul Dukas. Durante esta época
conoció a Manuel de Falla, que con su música y su amistas influyó notablemente
en su obra. Con motivo de la concesión a Manuel de Falla de la Legión de Honor
Francesa, estaba previsto un concierto con obras del propio Falla, pero este
quiso que se interpretaran, también obras de otros compositores españoles,
Joaquín Rodrigo, interpretó su “Preludio al gallo mañanero” y “Zarabanda
lejana”.
Además, en estos años en París, tuvo lugar un hecho decisivo en la vida de
Joaquín Rodrigo, conoce a la gran pianista turca Victoria Kamhi, con la que
contrajo matrimonio en 1933, y que tras su boda con Joaquín Rodrigo, decidió
abandonar su carrera profesional para dedicarse por completo a su marido.
Pero el matrimonio no fue tan rápido como el flechazo. El suegro, rico turco
venido a menos, no estaba dispuesto a confiar su hija a la suerte de un Don
Nadie ciego. No podía vislumbrar un futuro provechoso en la estampa de aquel
músico infeliz. La hija no pensaba lo mismo, ella sentía.
Y sentía que aquel hombre tierno e inspirado, era su hombre. Lo fue a buscar un
día a España y el matrimonio se consumó. A ese día le debe el arte una fortuna.
Si el cálculo racional hubiese primado en ella como en su padre, la cultura
habría perdido una de sus más vistosas y emocionantes perlas.
En 1933 regresó a España y tras instalarse en Valencia con su esposa, Joaquín
Rodrigo compuso varias canciones, entre ellas el famoso Cántico de la esposa,
con letra de San Juan de la Cruz, y su obra más extensa hasta entonces, el poema
sinfónico, Per la flor del lliri blau. Con esta obra obtuvo el premio del
Círculo de Bellas Artes de Valencia.
Con el apoyo de Manuel de Falla consigue una beca del Conde de Cartagena, que le
permite regresar nuevamente a París, en compañía de su esposa. Además de
componer Joaquín asiste en la Sorbona a las clases de Maurice Emmanuel y de
André Pirro.
En Junio de 1936, Joaquín Rodrigo y su esposa se trasladan a la localidad
alemana de Baden Baden, localidad donde les sorprende el inició de la Guerra
Civil Española (1936-39). La Beca del Conde de Cartagena no es renovada y para
poder sobrevivir, el matrimonio Rodrigo se ve obligado a dar clases de español y
de música en su habitación del asilo para ciegos de Friburgo, en plena Selva
Negra, donde fueron acogidos como refugiados de guerra.
En la primavera de 1938 Joaquín Rodrigo es invitado a impartir clases durante el
curso de verano de la Universidad de Santander. Durante el viaje de regreso a
París, en el transcurso de un almuerzo con el guitarrista Regino Sainz de la
Maza y el Marqués de Bolarque, se le hace la propuesta de escribir un concierto
para guitarra, Joaquín la acepta la composición, y de su pluma surgió su genial
obra el Concierto de Aranjuez.
En 1939, una vez acabada la Guerra Civil Española, recibe sendas cartas, una de
Manuel de Falla, que le ofrece un puesto de Catedrático de Música en la
Universidad de Granada o de Sevilla, y otra de Antonio Tovar, que le ofrece un
puesto en el Departamento de Música de Radio Nacional.
Como Rodrigo deseaba fijar su residencia en Madrid, optó por aceptar el
ofrecimiento de Antonio Tovar, así, el 1 de Septiembre de 1939, el matrimonio
regresa a España, ocupando los cargos de asesor musical de Radio Nacional de
España y de jefe de Arte y Propaganda de la Organización Nacional de Ciegos de
España (ONCE).
Poco después fue nombrado profesor interino de folclore del Real Conservatorio
de Música y crítico musical del diario «Pueblo».
El 9 de Noviembre de 1940, se estreno en Barcelona su obra para guitarra y
orquesta, el Concierto de Aranjuez, siendo interpretado por Regino Sáinz
de la Maza y la Orquesta Filarmónica de Barcelona. El estreno de esta obra
constituyó un éxito apoteósico y en poco tiempo alcanzó fama mundial.
Durante su vida, Rodrigo compuso al menos otras 26 piezas para guitarra además
del Concierto de Aranjuez, con lo que contribuyó decisivamente a dignificar la
guitarra como instrumento de concierto. Algunos hablan de Rodrigo como artista
cercano a la Generación del 27, grupo al que estuvo unido, sobre todo, a través
de su amigo Regino Sáinz de la Maza, motor y vehículo de transmisión de su
música, y solista en el estreno de la obra cumbre del compositor, que se la
dedicó al guitarrista.
En el año 1941 nació Cecilia, su única hija.
En 1942, obtuvo el Premio Nacional de Música, con su obra para piano y orquesta,
“Concierto Heroico”, dedicado a la ruinas de Sagunto.
El 22 de Abril de 1946, estrena en el Teatro Calderón de Madrid, su primera
zarzuela, escrita en colaboración con Federico Moreno Torroba, “El Duende
azul”.
El 12 de abril de 1948 Rodrigo obtuvo el Gran Premio Cervantes por su poema
sinfónico Ausencias de Dulcinea.
El 18 de noviembre de 1951 Rodrigo ingresó como miembro numerario de la Real
Academia de Bellas Artes de San Fernando.
El 13 de mayo de 1952 tuvo lugar la inauguración de Cátedra Manuel de Falla, que
desempeñó Joaquín Rodrigo hasta 1978.
En 1954, por encargo del prestigioso guitarrista Andrés Segovia, compuso la
Fantasía para un gentilhombre, para guitarra y orquesta, estrenada en San
Francisco al año siguiente.
En 1963 el maestro Rodrigo fue contratado por la Universidad de Río Piedras de
Puerto Rico para impartir un curso sobre la Historia de la Música, donde
permaneció hasta febrero de 1964, que regresó a Madrid.
El 9 de abril de 1964 la Universidad de Salamanca le nombró doctor honoris
causa. El 5 de diciembre de este año Rodrigo estrenó en el Teatro de la Zarzuela
“El Hijo fingido”, basado en un texto de Lope de Vega, y en la que contó
con la colaboración de su esposa Victoria Kamhi.

Recibió, en 1991, el Premio de la Fundación Jacinto e Inocencio Guerrero. Ese
mismo año le fue concedido por S. M. el rey don Juan Carlos I, el titulo
nobiliario de Marqués de los Jardines de Aranjuez.

Estaba en posesión de numerosas distinciones y condecoraciones, entre las que
podemos citar, por el gobierno francés fue nombrado Officier des Arts et des
Lettres (1960); Caballero de la Légion d'Honneur (1963) y Commandeur des Arts et
des Lettres (1998). Encomienda de Alfonso X El Sabio (1945); La Gran Cruz de
Alfonso X el Sabio (1953); Doctor honoris causa por la Universidad de Salamanca
(1964). Gran Cruz del Mérito Civil (1966); Medalla de Oro al Mérito en el
Trabajo.
En 1996 le fue concedido el Premio Príncipe de Asturias de las Artes, que le fue
otorgado "por su extraordinaria contribución a la música española”. Al
comunicarle el premio, su primer comentario fue: “ ¿a mi? ¿por qué? ”. Ese era
el carácter del maestro Rodrigo.
El 21 de julio de 1997 falleció su esposa Victoria Kamhi.
Joaquín Rodrigo, falleció rodeado por toda su familia en su domicilio de Madrid,
el día 6 de julio de 1999. Sus restos mortales descansan junto con los de su
esposa, en el panteón familiar del cementerio de Aranjuez, localidad
inmortalizada por Rodrigo en su genial Concierto. |