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Biografía
Fray Bonifacio Ferrer (Valencia 1350 - 1417) fue un
religioso valenciano y es conocido por ser el primer traductor de la Biblia a
una lengua romance, en concreto al valenciano.
Hermano del conocido dominico San Vicente Ferrer, al principio de su vida siguió
pasos totalmente diferenciados de los de este.
Tras cursar estudios de Teología y Derecho Canónico y Civil en la universidad de
Perusa, donde tuvo como maestro al jurista Balde de Ubaldis, y la universidad de
Lérida, regresó a su tierra natal para ejercer diversas funciones oficiales en
nombre de la ciudad de Valencia y actuar como embajador del Reino de Valencia.
Casado con Jaumeta Despont tuvo once hijos.
Su carrera jurídica tuvo un gran éxito en esta ciudad, donde fue asesor de
Justicia. Sin embargo, desde su intervención en las Cortes de Monzón su carrera
se vio truncada, aunque no se conocen las causas que motivaron su
encarcelamiento por una denuncia que más tarde no pudo ser probada. . Fue hecho
prisionero y permaneció encarcelado durante siete años.
En la década de los años noventa sufrió una nueva desgracia: su mujer y nueve de
sus hijos fallecieron a causa de una epidemia.
Esta situación le animó a tomar los hábitos en 1396, y bajo la influencia de su
hermano ingresó en el monasterio cartujo de Porta Coeli, donde fue maestro de
novicios, procurador y cuatro años después (1400) fue nombrado prior de su
monasterio y visitador de la provincia de Cataluña.
Ferrer llegó a ocupar el cargo de general de la orden. Esta fulgurante carrera
eclesiástica fue posible gracias a la ayuda de Benedicto XIII. En los años
venideros, de nuevo surgieron algunos contratiempos, debido al cisma y a su
interés por seguir las normas de su orden.
En el Concilio de Perpiñán representó al Papa de Aviñón, pero el resultado de
esta embajada fue desastroso. Testimonio de lo que allí aconteció es su "Relatio
Itineris Bonifacii Ferrerii".
Su relación con Benedicto XIII se enfrió con el paso del tiempo debido al
problema del cisma.
Como literato es autor de una completa obra jurídica, dentro de la cual destaca
"Notae super foris regni Valentiae".
También realizó escritos de tema espiritual en latín y romance valenciano.
Títulos como "De Passioni Domini" o "Gozos del Roser" conforman su obra.
Es durante esta época cuando realizó su gran obra, la traducción al valenciano
de la Biblia a partir de la versión latina conocida como Vulgata.
Su obra fue uno de los primeros libros en ser impresos en la península ibérica
varios años después de su muerte. Esta Biblia fue impresa por Mossén Alfonso
Fernández de Córdoba, castellano, y Mossén Lambert Palmart, en viejo tipo
romano, desde febrero de 1477 a marzo de 1478 y a expensas del mercader Felipe
Vizlant, alemán, hermano de Jacobo Vizlant, quien introdujo la imprenta en
Valencia y murió en 1485.
La relevancia de su persona le permitió ser uno de los tres representantes del
Reino de Valencia junto con su hermano San Vicente Ferrer y Pedro Beltrán en el
compromiso de Caspe mediante el cual se decidió la sucesión de Martín I de
Aragón tras morir este sin descendencia.
Posteriormente ingresó en la Cartuja de Vall de Cristo en la localidad de Altura
de la que llegó a ser prior mayor.
La Cartuja fue fundada por el infante don Martín, hijo del rey de Aragón Pedro
IV, el 21 de abril de 1383, según consta por documento pontificio.
A los ocho años de la fundación recibió allí el hábito cartujano Fray Bonifacio
Ferrer, hermano de San Vicente Ferrer (5 de abril), y -aquí entra ya la
tradición piadosa- fue él quien, movido por su intensa devoción a María, como
toda la Orden Cartujana, modeló la imagen.
Esta imagen, repetida con profusión, se colocaría a la entrada de las celdas de
los monjes y se obsequiarían a las personas que, por una razón u otra, Fray
Bonifacio o los superiores notaban que podía ser un peldaño de amor a María en
el hogar de aquellas buenas gentes.
La aparición de una de ellas un siglo más tarde en la Cueva Santa provocó la
santificación de este lugar. |