Comentarios.


Josep Piera

"Con la muerte de Alfonso el Viejo, primer duque de Gandia (1412), y de Pere March, señor de Beniarjó (1413), no sólo acaba la vida de una generación de ancianos prohombres, sino que desaparece un mundo, el de los trovadores, y una mentalidad, la caballeresca.

Pronto, no obstante, llegarán nuevos tiempos, nuevos reyes, nuevas aventuras y conquistas. (...) Ausiàs March será un hombre de esta nueva generación que, educada al modo caballeresco, se verá abocada a una vida cambiante, donde las formas heredadas envejecerán sin remedio.

Él, como otros, intentará adaptarse a la situación."

Fragmento de Soy aquel que se llama Ausiàs March (biografía novelada por Josep Piera. Obra que, de forma absolutamente amena, nos acerca a la figura de este gran poeta valenciano.)


Albert G. Hauf

"Gracias a la maravillosa fuerza evocadora de la palabra poética, su grito, como todo el resto de su vasta obra siguen vivos entre nosotros y es capaz de traernos el escalofrío de la emoción, demostrando bastante bien aquello que todos sabemos: que la literatura, y especialmente la poesía, es una sublimación artística de la palabra, y la palabra es comunicación; el puente esencial de la expresión del pensamiento y del sentimiento, el fundamento del diálogo y de la comprensión entre los humanos."

(De su artículo "Ausiàs March, el clamor del silencio" 1997)


Joan Fuster

"Io soc aquest que em dic Ausiàs March!"
(CVIV,88)

"Io soc aquest...", "Io soc aquest...": la formula, la encontramos multiplicada, tozudamente reincidida, a lo largo de sus poemas. Es un recurso estilístico tan constante como eficaz.

El lector no puede evitar una instintiva atracción por la contundencia de este tipo de expresiones. Le suenan a sinceras. Y hay que añadir, que en los versos de Ausiàs March, la afirmación de la sinceridad no está hecha únicamente al bies, utilizando pronombres y flexiones verbales.

La sinceridad es en ellos netamente reivindicada. El poeta quiere que creamos en la literalidad de su confesión, ya que como confesión nos brinda los poemas.

No habrá, pues, ni rastro de impostura literaria. Ausiàs invoca, con una grandilocuencia tajante, los mayores castigos, los concita sobre sí mismo, para el caso en que cayese en la debilidad de fingir:

"E muira prest si mon parlar io em feny!"
(CI, 40)

("Ausiàs March, el ben enamorat", en Ausiàs March, Poesies (Sueca 1997)


Robert Archer

En gran parte de la obra de March se trasluce una imaginación poética que sorprende por su originalidad y su capacidad innovadora en la época de su composición, etapa histórica en la que en la Corona de Aragón los poetas no habían aprendido todavía a desmarcarse mas que tímidamente del provenzal y de las convenciones literarias que aquella lengua implicaba.

Pero la importancia de March se aprecia sin ningún tipo de perspectiva histórica, porque la extraordinaria energía de sus versos trasciende los seis siglos que han transcurrido desde que March los escribió y es eso lo que hace que su lectura sea una experiencia vital y directamente significativa para el lector de hoy.

("Introducción" a Ausiàs March, Obra completa, 1997)